Accesibilidad web: qué es y por qué le interesa a tu negocio
Accesibilidad web para negocios: a quién ayuda, qué pide la normativa europea y los arreglos sencillos para que cualquiera pueda usar tu web.

Cuando se habla de accesibilidad web, mucha gente piensa en algo complicado o solo para grandes empresas. En realidad, se trata de algo muy práctico: que cualquier persona pueda usar tu web, vea bien o mal, use ratón o solo teclado, oiga o no, tenga veinte años u ochenta.
Y lo que mejora la accesibilidad casi siempre mejora la web para todos.
Quién se beneficia de la accesibilidad web
- Personas con baja visión que agrandan el texto o usan un lector de pantalla.
- Personas mayores, con menos agudeza visual o menos soltura con la tecnología.
- Quien usa la web con el sol dando en la pantalla, con una mano ocupada o con prisa.
- Personas con daltonismo, que no distinguen ciertos colores.
- Quien navega solo con el teclado por una lesión o por comodidad.
Qué dice la normativa sobre accesibilidad web
En la Unión Europea, la Ley Europea de Accesibilidad se aplica desde el 28 de junio de 2025 a ciertos productos y servicios, entre ellos el comercio electrónico y algunos servicios dirigidos a consumidores. Las microempresas que prestan servicios (menos de 10 trabajadores y no más de 2 millones de euros de facturación) están exentas de esas obligaciones.
Aunque tu negocio esté exento, cumplir lo básico tiene todo el sentido: no te cuesta clientes, te da otros nuevos y Google entiende mejor una web bien estructurada. En cualquier caso, si tienes dudas sobre tu caso concreto, consúltalo con tu asesoría.
Los arreglos de accesibilidad web que más se notan
Contraste suficiente
Texto gris claro sobre fondo blanco queda «elegante» y no hay quien lo lea. El texto tiene que destacar claramente sobre su fondo.
Textos alternativos en las imágenes
Cada imagen importante debe llevar una descripción que lea el lector de pantalla («Fachada de la clínica en la calle Mayor»). Además, ayuda a Google a entender tus fotos.
Títulos ordenados
Un único título principal por página y subtítulos en orden. Así se puede navegar por secciones y la página se entiende de un vistazo.
Enlaces que dicen adónde llevan
«Ver precios de las sesiones» es mejor que «pincha aquí». Quien usa lector de pantalla suele recorrer solo los enlaces.
Se puede usar con teclado
Todo lo que se hace con el ratón debe poder hacerse con el tabulador y la tecla Intro, y se debe ver dónde está el foco en cada momento.
Formularios con etiquetas claras
Cada campo con su nombre visible (no solo un texto gris dentro que desaparece al escribir) y mensajes de error que expliquen qué falta.
Animaciones con freno
Por ejemplo, algunas personas se marean con movimientos bruscos. Una web bien hecha reduce las animaciones si el sistema del usuario lo pide.
Cómo revisar la accesibilidad de tu web
- Navega por ella solo con el teclado.
- Amplía el texto al 200 % y comprueba que nada se pisa.
- Pasa la página por una herramienta gratuita de accesibilidad (las de los propios navegadores sirven para empezar).
- Pide a alguien mayor que haga una tarea concreta, como pedir cita.
En las webs de Nueva Página estas cosas van de serie: contraste, textos alternativos, títulos ordenados y animaciones que se detienen si el sistema lo pide. Puedes ver ejemplos en trabajos.
Por dónde empezar con la accesibilidad web si ya tienes web
No hace falta rehacerlo todo de golpe. Lo que más rinde es empezar por lo que usan todos tus clientes: el contraste del texto, los botones de contacto y los formularios. Después, revisa que cada imagen tenga su texto alternativo y que los títulos sigan un orden lógico.
Para el contraste, el comprobador de contraste de WebAIM te dice en segundos si dos colores se leen bien juntos. Además, las pautas WCAG del W3C explican cada criterio de accesibilidad web con ejemplos, aunque son bastante técnicas. Por eso, si no sabes por dónde seguir, pide a alguien que use tu web solo con el teclado y fíjate en dónde se atasca. Es la prueba más reveladora y, además, no cuesta nada.
Preguntas frecuentes
¿Hacer una web accesible es mucho más caro?
Si se tiene en cuenta desde el principio, apenas cuesta más. Lo caro es arreglarlo después en una web que no se pensó así.
¿Los plugins de accesibilidad lo solucionan todo?
No. Esos botones que cambian colores o tamaños no corrigen los problemas de fondo (estructura, etiquetas, contraste) y a veces estorban.
¿La accesibilidad web ayuda al SEO?
Sí: títulos ordenados, textos alternativos y enlaces descriptivos son justo lo que ayuda a Google a entender una página.
¿Cada cuánto conviene revisar la accesibilidad?
Cada vez que cambies algo importante en la web, como un formulario o el menú. Así, los fallos nuevos no se quedan meses sin arreglar.
¿Las webs de Nueva Página son accesibles?
Sí. Salen con buen contraste, textos alternativos, títulos ordenados y animaciones que se detienen si el sistema lo pide. Puedes comprobarlo en cualquiera de los trabajos publicados.