Fotos para tu web: cómo conseguir buenas imágenes sin gastar mucho
Fotos para tu web: cómo hacerlas bien con el móvil, cuándo contratar a un fotógrafo y cómo prepararlas para que den confianza y no pesen.

Las fotos son lo primero que se ve de tu web y, a menudo, lo que hace que alguien se quede o se vaya. Una foto real de tu local, tu equipo o tu trabajo genera más confianza que cualquier imagen de banco perfecta. Y no siempre hace falta un gran presupuesto para conseguirlas.
Fotos reales para tu web, mejor que de banco
Las fotos de banco (personas sonrientes en oficinas genéricas) se reconocen al instante y no dicen nada de ti. Por eso, si alguien ve en tu web la misma imagen que ha visto en otras tres, desconfía. Siempre que puedas, usa fotos propias.
Qué fotos necesita tu web
- Tú o tu equipo, mirando a cámara, con buena luz.
- Tu local: fachada (para que te encuentren), recepción, espacio de trabajo.
- El trabajo que haces: resultados, procesos, detalles.
- Ambiente: algo que transmita cómo es estar allí.
Hazlas con el móvil (bien)
Por suerte, los móviles actuales hacen imágenes más que suficientes si cuidas lo básico:
- Luz natural, de frente o de lado, nunca a contraluz. Mejor por la mañana o con el cielo nublado.
- Limpia la lente. Parece obvio, y es la causa de muchas fotos borrosas.
- Ordena el fondo: quita cables, cajas y cosas que distraen.
- Horizontal para cabeceras, vertical para retratos.
- Haz muchas y elige pocas.
- Sin filtros exagerados ni zoom digital.
Cuándo contratar a un fotógrafo
Si tu negocio se vende por lo visual (restauración, estética, alojamientos, moda, fotografía) o necesitas retratos profesionales, una sesión con un fotógrafo es de las mejores inversiones que puedes hacer en tu negocio. Con media jornada bien planificada tienes material para la web, el perfil de Google y redes durante bastante tiempo.
Prepara las fotos para la web
Una foto del móvil pesa varios megas. Subida tal cual, hace la web lenta. Hay que:
- Recortarla al encuadre que se va a usar.
- Reducirla al tamaño real en pantalla.
- Comprimirla en formatos modernos (WebP o AVIF).
- Generar varios tamaños para que el móvil descargue la pequeña.
Lo explico en velocidad web. En las webs de Nueva Página lo hago yo: tú me pasas las imágenes tal cual y salen optimizadas.
Textos alternativos
Cada foto importante debe llevar una descripción («Sala de tratamiento con camilla junto a la ventana»). Así, ayuda a quien usa lector de pantalla y a que Google entienda tus imágenes. Más en accesibilidad web.
Derechos de imagen
- Pide permiso por escrito a las personas que aparecen, también empleados y clientes.
- No uses fotos de internet sin licencia: «la encontré en Google» no es un permiso.
- Igualmente, si usas imágenes de bancos gratuitos, revisa sus condiciones.
¿Y las imágenes generadas con IA?
Pueden servir para ilustraciones o fondos, pero no para enseñar tu local, tu equipo o tus resultados: eso tiene que ser real.
Dónde encontrar fotos para tu web si aún no tienes
Si vas a estrenar web y no tienes fotos, no esperes a tener las perfectas. Empieza por una tarde con buena luz y el móvil: fachada, espacio de trabajo, tú atendiendo y tres o cuatro detalles de lo que haces. Después, ve sustituyéndolas por otras mejores cuando puedas.
Mientras tanto, revisa lo que ya tienes. A menudo hay buenas fotos en tu Instagram, en el móvil de alguien del equipo o en un evento reciente. Eso sí, pide permiso a quien salga en ellas. Por último, antes de subirlas, redúcelas de tamaño: herramientas gratuitas como Squoosh las comprimen sin que se note. Además, Google explica en sus prácticas recomendadas para imágenes cómo ayudar a que tus fotos salgan en Google Imágenes. Unas fotos reales y sencillas siempre ganan a una web sin fotos.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas fotos necesito para la web?
Para una web sencilla, entre 8 y 15 buenas fotos suelen bastar. Mejor pocas y buenas que muchas mediocres.
¿Puedo usar las fotos de Instagram?
Sí, si tienen buena calidad. Aun así, ojo con las que llevan texto encima o filtros fuertes.
¿Las fotos influyen en Google?
Indirectamente: hacen la web más útil y atractiva, y bien optimizadas no la frenan. Con buen texto alternativo, además, pueden salir en Google Imágenes.
¿Tengo que preparar yo las fotos para tu web?
No. Me las pasas tal cual y salen optimizadas para que la web cargue rápido. Lo tienes en cómo trabajo, y algunos resultados en trabajos.